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El patrimonio inmobiliario es una de las inversiones más comunes. Estos bienes aumentan su valor de manera pasiva con el tiempo, pero les puedes sacar partido de diferentes maneras. Sea obteniendo rentas a través de una explotación turística o realizando una reforma en profundidad, cuidar de tu inversión inmobiliaria es esencial para acrecentarla. ¿Por qué una reforma es una buena idea?

La importancia de una reforma

Es muy corriente comprar una casa en malas condiciones y reformarla a fondo para aumentar su valor. La profundidad de estas acciones es la que logra tal aumento, ya que la estás acondicionando para diferentes usos. Además, las reformas también tienen como finalidad mantener la vivienda en buen estado para su uso. No obstante, no puedes actuar de cualquier manera, ya que podrías acabar tirando el dinero a la basura.

Si bien realizar una renovación es importante, no puedes dejar de lado trazar un plan. Para empezar, establece unos objetivos. Quizás solo quieras mejorar las ventanas o el tejado, reconvertir la vivienda en una turística o aumentar su valor para revenderla dentro de unos años. En cualquier caso, el objetivo que te marques será como una brújula para elegir los cambios que más efecto vayan a surtir.

Luego, tendrás que establecer una lista de los más importantes y establecer un presupuesto. Así, conocerás el valor que estas añadiendo. Ten en cuenta que, si lo que buscas es revender la casa más adelante, muchos inquilinos buscan un hogar listo para entrar a vivir, por lo que no van a querer hacer ninguna obra o mejora en el presente. También, podrás utilizarla para explotación vacacional, por lo que tendrás que optar por una reforma que aumente el atractivo de la vivienda.

Además, en función de la cantidad que inviertas y el tipo de reforma que realices, obtendrás una revalorización mayor o menor. Pero no realices transformaciones radicales o excesivamente personales. Estas últimas no suelen venderse muy bien ni a un precio alto, salvo que la casa tenga un valor histórico previo que has realzado con una restauración.

¿Qué partes de una inversión inmobiliaria cuidar?

Como te imaginarás, no todos los elementos de una vivienda poseen el mismo valor, aunque en muchos casos no tendrás que realizar un trabajo en profundidad. Sin embargo, los detalles importan, al igual que seguir algunas modas. El acabado de las paredes es un detalle que pocas veces se cuida y, en España, aún abunda el gotelé. Esta técnica ha quedado desfasada, sobre todo en las viviendas de lujo. Hoy triunfan los acabados lisos y con colores neutros.

Por suerte para ti, esta es una pequeña inversión que te puede reportar un gran retorno. Otro aspecto a tener en cuenta son los cerramientos de la vivienda. En la actualidad, se busca la eficiencia energética, por lo que tendrás que instalar unas puertas y ventanas que garanticen un buen aislamiento del exterior. Además, si vas a vender en un lugar con mucho ruido, este es un aspecto en el que debes centrarte a fondo.

La cocina y el salón son habitaciones importantes, tanto por su función como por el uso intensivo que van a recibir. Si la vivienda que piensas reformar es espaciosa, considera unir estas dos estancias en una sola. Las cocinas americanas cada vez están más de moda, ya que ofrecen una gran versatilidad. Asimismo, procura orientarla hacia el lado más soleado del inmueble, así los futuros inquilinos disfrutarán más del buen tiempo.

En definitiva, aumentar el valor de tu patrimonio inmobiliario pasa por cuidarlo y reformarlo para adaptarlo a las exigencias del mercado. Con una renovación inteligente llegarás a obtener un jugoso retorno de la inversión, justo lo que estabas buscando.

Imagen por Stanly8853 de Pixabay

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